FINLANDIA, poblada desde el periodo neolitico, ha sufrido diversos avatares historicos determinados por la lucha por la hegemonia en Escandinavia. A partir del siglo Xll, los reyes suecos realizaron cruzadas en Finlandia. En 1323, fueron fijadas las fronteras del pais, que paso a depender durante seis siglos del Reino de Suecia. En el siglo XVI los suecos introdujeron la Reforma Protestante. En 1809 Finlandia fue anexionada al Imperio Ruso, al que pertenecio, como Gran Ducado Autonomo, hasta la Revolucion de Octubre de 1917. La proclamacion de la Independencia desencadeno una Guerra Civil entre los partidarios de una revolucion semejante a la de los bolcheviques y 1os partidarios de la republica burguesa, quienes triunfaron en mayo de 1918.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue atacada por la URSS, a la que termino cediendo algunos territorios orientales y septentrionales. Tras la guerra, Finlandia y la Union Soviética establecieron solidas relaciones basadas en una politica de buena vecindad. Urho Kekkonen (1900-1986), jefe del Partido Agrario, (actualmente, Partido del Centro) ha sido la gran figura de la politica finlandesa de este siglo: fue Jefe de Gobierno en cinco ocasiones y Vicepresidente de la Republica durante 26 años. En 1982 fue reemplazado por Mauno Knivisto, que en 1994 dejo la Presidencia Martti Ahtisaari. Desde 1991 Esko Aho es el primer ministro. los primeros pobladores del territorio finlandés fueron los lapones, que en el siglo VII fueron desplazados hacia las tierras polares por los invasores fineses procedentes del Volga. La cristianización del territorio comenzó en el siglo XII, y fue llevada a cabo por los suecos, que incorporaron el país a sus dominios. En el siglo XVIII Rusia se anexionó varios territorios de Finlandia, y en 1809 se produjo la incorporación total al Imperio Ruso, pasando a ser el zar Alejandro I la primera autoridad con el título de Gran Duque de Finlandia. El ducado pasó a ser en 1909 una provincia rusa con representación en la Duma y el Consejo del Imperio. La revolución de octubre de 1917 supuso el final del dominio ruso sobre Finlandia, que consiguió la independencia ese mismo año, aunque a continuación dio comienzo un período de guerra civil entre partidarios del establecimiento de una monarquía, apoyados por Alemania, y republicanos bolcheviques, que se hicieron finalmente con la victoria gracias a la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. Las tensiones con Rusia por la posesión de la región de Carelia continuaron tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, derivando en un conflicto armado que finalizó con la imposición de un tratado de paz en 1940 por parte de los rusos, que vieron colmadas sus aspiraciones territoriales. Al año siguiente Finlandia recuperó las posesiones perdidas con la ayuda del ejército nazi, lo que provocó que los Aliados le declararan la guerra. La derrota del Eje obligó a Finlandia a firmar la paz y a declarar la guerra a Alemania en 1945, pocos meses antes del final de la contienda. En la época de la guerra fría Finlandia fue obligada a adoptar un estatuto de neutralidad debido a su delicada posición geográfica, dado que su incorporación a uno u otro bloque podría romper el equilibrio estratégico en Europa.

Los gobernantes finlandeses de la posguerra, Juho Paasikivi y su sucesor, Urho Kekkonen, centraron sus esfuerzos en mantener la neutralidad, lo que permitió consolidar una fructífera relación política y comercial con la Unión Soviética sin romper las existentes con las potencias occidentales. El Presidente Kekkonen fue sustituido por el socialdemócrata Mauno Koivisto, con el que comenzaron las negociaciones para la incorporación a la Comunidad Económica Europea, que se aceleraron tras la desintegración de la Unión Soviética, culminando en 1995 con el ingreso en la nueva Unión Europea surgida del Tratado de Maastricht.