Hay numerosas islas alrededor de las costas, algunas de-ellas habitadas, de las cuales las más grandes son las Islas Westman al sur con una población de aprox. 5,000, Hrísey al norte con aprox. 300, y Grímsey en el Círculo Artico con apenas 100 habitantes.

Islandia geológicamente es todavía un país jóven, y está en pleno proceso de formación. Su interior consiste enteramente de montañas y altas mesetas deshabitadas. La altura promedio es de 500 metros sobre el nivel del mar, siendo el punto más alto el glaciar Hvannadalshnukur en el sudeste de Islandia el cual alcanza una altura de 2,119 metros.

La costa es, con excepción de su parte austral, altamente accidentada con bahías y fiordos, de los que en su mayoría nacen pequeños y grandes valles que se extienden hacia el interior de la zona montañosa. Una particular característica del paisaje es la gran cantidad de amplias fisuras en dirección N-S, en el norte y en dirección NE-SO en el sur. En su mayoría el país es escarpado, abrupto y mellado y con una inmensa variedad en sus paisajes.

VOLCANES

Islandia es uno de los países con más actividad volcánica. Hay alrededor de 200 volcanes post-glaciales, de los cuales al menos 30 han hecho erupción desde que el país fue establecido en el siglo IX A.D. En promedio una erupción tiene lugar cada 5 años.

EL más famoso volcán islandés es Hekla conocido en el mundo cristiano de la Edad Media como la morada de los condenados. Desde su primer erupción registrada en 1104, la que destruyó vastas creas, incluyendo el poblado de Thjorsardalur, Hekla ha entrado en erupción 17 veces causando gran daño en la campiña circundante. A1 comienzo de su erupción en Marzo dé 1947 la columna de fuego y cenizas ascendió a 30.000 metros y la lava cubrió 65 kilómetros cuadrados.

Hubo nuevas erupciones en 1980 y 1981.

La más reciente y dramática erupción volcánica tuvo lugar durante la noche del 23 de enero de 1973 en la única isla habitada del grupo Weqlman, Heimaey. EL total de la población de unas 5,300 personas fue evacuada hacia el continente en cuestión de horas sin ningún accidente, en una asombrosa operación. La erupción duró hasta mayo y la mitad de la ciudad fue sepultada por la lava mientras que el resto era cubierto de espesas capas de cenizas. EL puerto y la más importante planta procesadora de pescado fueron salvadas por científicos islandeses quienes, audazmente, recurrieron al uso de las aguas del mar para enfriar la lava en movimiento logrando luego detenerla.

La última erupción submarina, cerca de las islas Westman, comenzó visiblemente el 14 de noviembre de 1963, formando tres islas; una de las cuales ha resistido el paso del tiempo y fué denominada Surtsey con una superficie de casi 4 km2 . La erupción continuó por más de 2 años atrayendo científicos y turistas de todo el mundo.

LOS GEYSERS Y EL CALOR GEOTERMAL

Islandia es más rica en fuentes termales y áreas geotérmicas que cualquier otro país del mundo. Ellas se caracterizan por pozos de vapor, piletas de barro y precipitado de sulfuro. Las principales áreas de altas temperaturas son Torfajokull al este del Hekla y Grimsvotn en el glaciar Vatnajokull. Existen unas 250 zonas geotermales de este tipo con un total de, aproximadamente, 800 fuentes termales. Algunas de las fuentes termales son manantiales con importantes chorros o geysers, el más famoso de ellos es el Gran Geysir en Haukavalurr en Islandia del sur, del cual deriva la palabra Geyser. Otro famoso Geyser cercano al Gran Geysir es el Strokkur.

 

LOS GLACIARES

Entre las características más distintivas de Islandia háyanse sus glaciares. Ellos cubren 11,800 km2 o el 11.5 del total de la superficie del país. Durante las recientes décadas los glaciares han reducido su espesor considerablemente debido a un clima más benigno y algunos de los más pequeños han desaparecido.

Sin duda el casco glacial más grande es el Vatnajokull en el sudeste de Islandia con una superficie de 8,400 km2, lo que iguala en extensión a la totalidad de los glaciares en el continente europeo. Alcanza un espesor de 1,000 metros.

 

RIOS Y LAGOS

Los ríos en Islandia son numerosos y relativamente caudalosos debido a las importantes precipitaciones y a la gran cantidad de agua de deshielo glacial, pero ninguno de ellos es navegable debido a las rápidas corrientes. Muchos de los ríos se originan en los glaciares y están en consecuencia cargados de detritos, los cuales son turbios y a menudo presentan una tonalidad marrón amarillenta. EL río más largo, el Thjórsá en el sur, tiene una longitud de 230 km y tiene una descarga promedio de 385 m3 por segundo.

Son características del paisaje islandés las numerosas cataratas, de las cuales las más famosas son Gullfoss (32 netros), Dettifoss (43 metros) y Skogafoss (60 metros de altura).

Los lagos abundan en Islandia, pero la mayoría de ellos son bastante pequeños. Algunos de estos lagos han sido formados por hundimientos del terreno (Thingvallavatn, Rleifarvatn), otros llenan depresiones producidos por la erosión glacial (Logurinn, Skorradalsvatn), otros estan aún sumamente colmados de lava (Thórisvatn, Myvatn). Los cinco lagos más grandes de Islandia son el Thingvallavatn (83 km2), el que tiene 109 metros de profundidad; el Thórsvatn (68 km2) el Logurin (52 km2); el lago-laguna Hóp (45 km2), y el Myvatn (38 km2). EL lago Myvátn es conocido internacionalmente por su fascinante vista y riquísima variedad de aves.

VEGETACION

 

Solo un cuarto del total de la superficie de Islandia tiene una capa continua de vegetación. Esto se debe principalmente al clima desfavorable, a la actividad volcánica, a los movimientos glaciales y al acceso del ganado al pastoreo. La vegetación ha sufrido grandes deterioros durante los once siglos de habitación humana, además de una importante erosión de los suelos. Extensos bosques de abedules fueron destruidos por la indiscriminada tala y por el pastoreo, de manera que solo algunos restos de ellos aún sobreviven. En ocasión de la celebración del 1.100°- aniversario del establecimiento de Islandia como Nación, el Althing (asamblea-parlamento) se reunió en Thingvellir el 27 de julio de 1974, y aprobó una resolución adjudicando una suma importante de dinero para detener la erosión de la isla y para la recuperación de lo que ya se había perdido. Desde entonces, extensas zonas han sido protegidos del pastoreo, y se han realizado experimentos de reforestación con coníferas en gran escala. Los árboles más grandes se encuentran ahora en los bosques de abedules de Hallormsstadarskógur en el este y Vaglaskógur en el norte, los serbales y álamos crecen en algunas partes.

En general la vegetación de Islandia es de naturaleza subártica y se distingue por la abundancia de hierbas, juncias y especies afines. También abundan prados, pantanos y ciénagas, y existen muchas zonas de páramos y brezales. Pero en todo el país y especialmente en las planicies inhabitadas hay grandes extensiones de roca desnuda, desiertos pedregosos, paramos arenosos, y campos de lava.

Clima

 

EL clima es fresco, templado y oceánico influenciado por la ubicación del país en la zona límite entre dos diferentes corrientes de aire, una de origen polar y la otra tropical (separadas por el frente polar) y por la confluencia de dos diferentes corrientes oceánicas, la corriente del Golfo, fluyendo en el sentido de las agujas del reloj alrededor de las costas del sur y del oeste y la corriente polar del este de Groenlandia, la cual se curva hacia el sudeste alrededor de las costas del norte y del este.

Considerando la posición septentrional de Islandia su clima es mucho más benigno de lo que pudiera esperarse , especialmente en invierno. La temperatura media anual de Reykjavík es 5°-C , siendo la temperatura promedio en enero de -0.4°-C y en julio 11.2°-C . EL clima en Islandia es en general bastante cambiante y depende, principalmente, del curso de las depresiones atmosféricas que cruzan el Atlántico norte. Las áreas costeras en Islandia tienden a ser ventosas, los ventarrones son comunes especialmente en invierno, pero las tormentas con truenos son poco frecuentes. La aurora boreal puede verse a menudo especialmente en otoño y en los comienzos del invierno. Durante dos o tres meses en el verano hay continua luz de día en Islandia y en los comienzos de la primavera y hacia fines del otoño se disfruta de largos crepúsculos. EL período realmente oscuro (tres a cuatro horas de luz de día) dura, aproximadamente, desde mediados de noviembre hasta fines de enero.