Economía

Perspectiva general

Noruega es uno de los países más desarrollados del mundo, pues tiene una economía moderna, diversificada, y con gran equilibrio entre todos los sectores. La gran prosperidad del país se basa en los bosques y los recursos pesqueros y energéticos de su mar territorial, así como en el potencial hidroeléctrico de su red lacustre y fluvial. A consecuencia de todo ello los noruegos disfrutan de la mayor renta por habitante de toda Europa tras Suiza.

Agricultura y ganadería

La agricultura no tiene una gran importancia económica, ya que el clima y la poca fertilidad del suelo imposibilitan la implantación de cultivos industriales. Tan sólo en algunas regiones del sudeste hay grandes explotaciones, modernamente equipadas y dedicadas preferentemente a cereales como la cebada, que soporta mejor las bajas temperaturas (también se consiguen rendimientos aceptables de la patata). De cualquier modo, el país no produce lo suficiente para cubrir la demanda interna, por lo que se ve obligado a comprar alimentos en el exterior, lo que constituye una de las principales partidas de exportación. El terreno cultivado no ocupado por aquéllos productos se dedica a plantas forrajeras, que junto a los abundantes pastos de las zonas forestales y montañosas permiten la existencia de una ganadería de gran rentabilidad. La cabaña vacuna es la más importante, pues produce lo suficiente para cubrir las necesidades internas y exportar leche y mantequilla. También se obtienen grandes rendimientos en los sectores ovino, caprino, porcino y con la cría de renos, además de con algunas especies de piel fina (zorros, martas).

Pesca y riqueza forestal

Noruega es una potencia en ambos sectores, en los que está a la cabeza de la producción europea y mundial. Los bosques de abetos abastecen la poderosa industria de pulpa, celulosa y papel, que se concentra sobre todo en el área de la capital, aunque hay fábricas relacionadas con el tratamiento de la madera en todo el país. El sector pesquero es muy importante, con una flota entre las diez mejores del mundo y abundantes industrias derivadas, sobre todo en Bergen y Trondheim. Especial consideración merece la caza de la ballena, actividad muy ligada a la tradición cultural del pueblo noruego y antiguamente de gran importancia económica, aunque en los tiempos actuales ha quedado en segundo plano debido a la presión internacional en favor de la conservación de esa especie. 

 Minería

El subsuelo noruego contiene metales como cobre, hierro, titanio, níquel y cinc, aunque no en grandes cantidades. Los más interesantes yacimientos están en el mar, donde se han descubierto depósitos de petróleo y gas natural, cuya explotación permite cubrir las necesidades energéticas nacionales y exportar en grandes cantidades (el petróleo es la principal fuente de ingresos por exportaciones).

 

Industria y energía

La industria nacional, moderna y muy diversificada, se abastece preferentemente de la energía producida por las numerosas centrales hidroeléctricas. Las más importantes son las metalúrgicas, químicas y mecánicas, además de las relacionadas con la fabricación de maquinaria y el sector naval, entre las que destacan los astilleros de Oslo, Stavanger, Moss, Trondheim y Bergen. Aparte de éstas están las que dependen de la producción pesquera y forestal, y también las textiles, cuya importancia económica es menor. Hay que destacar el hecho de que las industrias noruegas son mucho menos contaminantes que las de otros países desarrollados, lo que se explica por la acusada conciencia ecológica de los nacionales,que se plasma en una legislación muy estricta y eficaz en cuanto a la protección del medio ambiente.

Sector terciario y finanzas

El petróleo y sus derivados son el principal producto exportado por Noruega, y han permitido obtener un saldo positivo en las transacciones exteriores, aunque la congelación de los precios durante los ochenta causó un grave perjuicio a la economía nacional, lo que obligó al gobierno a reactivar las industrias tradicionales con el fin de no ser excesivamente vulnerables a las fluctuaciones del mercado petrolífero. Les siguen en importancia la maquinaria, barcos, productos manufacturados como el papel y la celulosa, y también productos químicos, además de pescado y sus derivados. Las importaciones se centran en la maquinaria de transporte, los combustibles y los productos alimenticios. El principal proveedor es Suecia, y el Reino Unido, Alemania y Países Bajos, los principales clientes.