Las inversiones directas realizadas en el extranjero por empresas suecas han aumentado notablemente desde finales del octavo decenio. En los últimos años, el incremento ha sido especialmente fuerte por lo que se refiere a los países de la CE. En 1991, esas inversiones de empresas con base en Suecia ascendieron a un total de 52.000 mili. de c.s.

En 1990, alrededor de 690.000 personas trabajaban en las filiales de empresas suecas en el exterior, y de ellas 523.000 lo hacían en nadamente el 55% trabajaban en países de la CE y un 18%, en América del Norte. Una consecuencia importante del aumento de los gastos de capital de empresas suecas en el extranjero es la ampliación de su acceso a los mercados exteriores en general.

Entre la veintena, más o menos, de empresas suecas cuyas acciones se cotizan en las Bolsas extranjeras, se cuentan Astra, Electrolux, Ericsson, Gambro, Hennes & Mauritz, SKF y Volvo.

La inversión directa extranjera en Suecia aumentó de unos 2.000 mili. de c.s. en 1981 a 14.000 mili. en 1990. En 1991, esa cifra pasó a 41.000 mili., debido en gran medida a una sola adquisición excepcionalmente grande. En los últimos años, los países nórdicos, los Países Bajos, Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos y Alemania han sido los principales países de origen de la inversión extranjera en Suecia. Las inversiones directas del exterior en Suecia se espera que aumenten aún más en la presente década, al haber sido abolidas las normas que restringían las adquisiciones extranjera
s.

En 1991, el número total de personas empleadas en Suecia en empresas en que los inversores extranjeros controlaban un 50% o más de las acciones, ascendía a 236.000, en comparación con 113.000 en 1980. En la industria manufacturera, el número de empleados en compañías de propiedad extranjera era de 134.000 en 199 I, representando un 16% del empleo total de ese subsector. Desde la fusión de Asea con Brown Boveri (ABB), Suiza ha sido el país de origen dominante en cuanto a la inversión extranjera en Suecia; alrededor de la quinta parte del sector extranjero está representado por filiales suizas. Finlandia y Estados Unidos son los dos países de origen siguientes más importantes.

La expansión del sector extranjero en la industria sueca se debe casi exclusivamente a las adquisiciones exteriores de empresas suecas. En el período de 1980 a 1990, intereses extranjeros adquirieron paquetes mayoritarios de acciones en 925 empresas suecas, que, en el momento de la compra, daban empleo a alrededor de 150.000 personas. Las empresas de otros países nórdicos representaron la mitad de las adquisiciones en términos del número de empleados.

Rentabilidad

La rentabilidad de la industria sueca se redujo sumamente durante el período de 1975 a 1982, siendo negativa la tasa de rendimiento real sobre el capital, antes de impuestos, en seis de los ocho años. A raíz de las devaluaciones de 1981-82, la tasa de rendimiento aumentó marcadamente, siguiendo a un nivel alto y estable hasta 1988. Sin embargo, en 1989, esa tasa se redujo a un nivel bajo pero aún positivo, siendo negativa tanto en 1990 como en 1991. La reducción de los márgenes de beneficio ha sido más pronunciada en la industria de derivados de la madera y en la de la pulpa y el papel, donde la rentabilidad depende fuertemente del tipo de cambio del dólar estadounidense. La industria de automoción, que durante gran parte del noveno decenio había sido el subsector más rentable de Suecia, ha experimentado asimismo una marcada caída en su rentabilidad. La causa de ello ha sido la caída de las ventas en el mercado norteamericano y el debilitamiento del dólar.

Los prósperos años 80 condujeron al rebrotamiento de la liquidez del sector empresarial. Los ratios de solvencia de las empresas aumentaron fuertemente, de una media del 27% a comienzos del decenio a alrededor del 32% en 1989. En 1990, sin embargo, esos rallos comenzaron a declinar