Suecia está situada en una parte geológicamente muy tranquila de la gran masa continental eurasiática. La zona más meridional del país (Skåne o Escania) es una prolongación de las fértiles llanuras de Dinamarca y del norte de Alemania que, aún más al norte, se convierten en una meseta boscosa más árida (Smâland). El resto del sur de Suecia forma un paisaje de roca primaria, bastante plano pero muy resquebrajado, en el que se alternan campos, montes, lagos e islas, de forma especialmente marcada en una ancha zona entre Estocolmo y Gotemburgo.

Al norte de esa gran franja se encuentra el limite con las tierras de Norrland, un paisaje ondulante de montes y bosques con grandes valles fluviales. A lo largo de ese límite existen yacimientos de hierro y de otros minerales, que dieron origen a la zona industrial más antigua de Suecia: Bergslagen. También hay minerales en Västerbotten (cobre, plomo y cinc), así como en la gran cuenca ferrominera de Kiruna y Gällivare-Malmberget. No obstante, en esta Gotland, así como en algunas zonas del sur y del centro de Suecia.

Escandinavia estuvo cubierta durante varios periodos por una gruesa capa de hielo, el inlandsis. La última era glacial terminó hace solamente unos 10.000 años. La presión y los movimientos de los glaciares transformaron el paisaje. Las duras rocas primarias fueron pulidas, adquiriendo esas formas redondeadas tan características de los archipiélagos suecos. Las depresiones del terreno se hicieron más profundas, formándose los valles y los lagos. La grava, los bloques, la arena y la arcilla llegaron a formar acumulaciones irregulares de morenas. Los ríos de hielo pulieron en redondo las, piedras y la grava, que se fueron sedimentando en las desembocaduras, formando lomas de cantos rodados. Esas lomas arenosas sirvieron durante mucho tiempo como vías de transporte por las húmedas tierras bajas y como canteras de arena. En el fondo del mar, fuera del hielo, se depositaron poco a poco materiales finos que, hoy día, constituyen las fértiles arcillas de las llanuras de la Suecia central.

Principales ríos y lagos

Los principales ríos de Suecia son el Ångermanälven, el Dalälven, el Trysilelva, el Umeälven y el Torneälven, y los lagos más extensos son Vänern y Vättern, al sur del país.

Topografía

Existen seis diferentes regiones topográficas en Suecia. En el noroeste se encuentra el macizo montañoso de Kølen, que forma parte de la frontera con Noruega. Su punto más alto, que también lo es de toda Suecia, es la cima del monte Kebnekaise (2.123 m). Al este de estas montañas se extiende una gran meseta que desciende hacia el este para unirse a la llanura costera que bordea el Golfo de Botnia. Las montañas de la Suecia septentrional son el origen de muchos ríos que fluyen hacia el sureste hasta desembocar en el Golfo de Botnia. En la zona meridional de Suecia las tierras son bajas y con muchos lagos, a excepción de las altas tierras de Småland, situada al sur de la zona baja. Las llanuras de Skåne ocupan el extremo sureste de la Península Escandinava.

La topografía actual de Suecia se formó en gran parte por el manto de hielo continental, que se retiró hace unos 8.000 años. Las montañas, a excepción de los picos más altos, adquirieron una forma redondeada debido a la glaciación. El manto de hielo dio origen a profundos valles y numerosos lagos glaciales. Rocas, gravas, arenas y arcillas quedaron depositados en muchos sitios al retirarse los hielos. Los mares glaciares dieron lugar a fértiles suelos arcillosos en el sur y centro de la zona de los lagos, donde aún permanecen algunos campos de hielo perpetuos en las regiones de alta montaña.

Clima

El clima de Suecia viene determinado por su situación en la zona limítrofe entre las masas de aire árticas y otras más calientes, así como por su proximidad al Océano Atlántico, en el oeste, con ‘la cálida corriente del Golfo. Debido a la inclinación del eje de la Tierra y a la órbita alrededor del sol, en las zonas polares se produce una diferencia extrema entre la gran duración de la luz del día en el verano y la no menos larga oscuridad del invierno. Las noches estivales completamente claras solamente se dan al norte del circulo polar, si bien las noches de junio tienen solamente unas pocas horas de semioscuridad incluso a latitudes tan meridionales como la de Estocolmo.

El clima de Suecia es bastante moderado, teniendo en cuenta su latitud. Esto es debido a la influencia de la corriente del Atlántico Norte, una prolongación de la Corriente del Golfo, y los vientos predominantes del oeste, relativamente templados. En invierno, estas influencias se ven contrarrestadas por masas de aire frío que proceden del este. El clima de la Suecia septentrional es considerablemente más severo que el del sur, por su mayor altitud y por las montañas que actúan como una barrera que impide la penetración de los vientos oceánicos moderadores de las temperaturas. La temperatura media del mes de febrero, el mes más frío, está por debajo de los 0 ºC, alcanzándose temperaturas de -3 ºC en Estocolmo, de -1 ºC en Göteborg y de -12 ºC en Haparanda, en el norte del país. En julio, el mes más cálido, la temperatura media está entre los 17 ºC de Göteborg, los 18 ºC de Estocolmo y los 15 ºC de Haparanda. La cantidad de horas de luz aumenta en verano y disminuye en invierno. En una séptima parte de Suecia, al norte del Círculo Polar Ártico, el sol no se oculta durante los dos meses del verano y la noche polar es continua durante unos dos meses en invierno.

La precipitación media anual de Suecia es de 535 mm, en Estocolmo de 385 mm y en Göteborg de 760 mm. Las precipitaciones son más copiosas en el suroeste y en las montañas a lo largo de la frontera con Noruega. A finales del verano es cuando más llueve. Las grandes nevadas son frecuentes en la parte central y septentrional de Suecia.

En el norte se suele ver a menudo la aurora boreal, que, en las noches de invierno, da lugar a un magnifico espectáculo.

Los vientos y las precipitaciones dan a Escandinavia un clima muy favorable, habida cuenta de su situación geográfica. Del sudoeste suelen traer las bajas presiones del Atlántico calor y precipitaciones. El tiempo es entonces variado, con varias horas de lluvia, cielo despejado con sol y viento al día siguiente y, luego, lluvia otra vez. Con ese tipo de tiempo, la diferencia de temperatura entre día y noche, verano e invierno, no es tan grande, especialmente en la zona occidental del país. Sin embargo, otro tipo de tiempo da lugar a tensiones en el clima: las altas presiones del este, con un tiempo estable, seco y soleado. En el verano, las altas presiones producen periodos de calor; en el invierno, de frío. La lucha entre el tiempo nivelador del Atlántico y el tiempo continental extremado es una realidad importante tanto para los agricultores como para los veraneantes.

La diferencia de tiempo entre el norte y el sur de Suecia es pequeña en verano, estación en que la larga duración de la luz del día calienta la zona de Norrland. El otoño y el invierno llegan muy pronto en las partes septentrionales del interior del país, mientras que las zonas costeras del sur disfrutan de otoños largos y suaves. Norrland tiene inviernos más fríos y más largos que en el sur, donde a veces tienen lluvias, interrumpidas por tormentas de nieve. La primavera, medida por la temperatura, llega a Escania en febrero y a la zona más septentrional de Norrland, a finales de mayo. No obstante, cuanto más al norte se vaya, tanto más rápida será la transición del brote de los capullos de las flores y de la foliación al verano

Clima

Suecia tiene un invierno frío pero ligeramente suavizado si se compara con territorios en las mismas latitudes, como puede ser Alaska, gracias a la corriente del Golfo. El tiempo en verano es suave e imprevisible, pese a que en un buen año se podrán registrar temperaturas especialmente elevadas en las regiones árticas debido a la constante luz solar.

En efecto, a veces se llama la Costa Azul del Norte a la zona en torno a Piteå, en el golfo de Botnia, por su clima suave y sus aguas templadas. No obstante, en el norte del país el otoño y el invierno hacen su aparición pronto y la primavera, en cambio, no llega hasta muy entrado mayo, en contraste con lo que ocurre en la más sureña Skåne, donde el tiempo a veces no empieza a mejorar hasta marzo. Las temperaturas invernales pueden llegar a ser muy bajas en todo el país; incluso en Estocolmo, es posible que las temperaturas diurnas se mantengan bajo cero en los meses de enero y febrero. En los últimos años, sin embargo, los inviernos se han caracterizado por temperaturas inusualmente benignas y escasa caída de nieve; los expertos lo atribuyen a cambios climáticos que se están operando en el planeta por la acción humana.