Composicíon

El poder político reside en el Gabinete o Gobierno (regering) y el partido o los partidos representados en él. El Gobierno actual se compone de 21 ministros: 13 hombres y 8 mujeres. El primer ministro (statsminister) colabora con 13jefes de ministerios (departementschef). Son éstos los ministros de:

Sanidad y Asuntos Sociales, 5. Transportes y Comunicaciones, 6. Hacienda, 7. Educación y Ciencia, 8. Agricultura, 9. Trabajo, 10. Cultura, 11. Industria y Comercio, 12. Administración Pública y 13. Medio Ambiente y Recursos Naturales. Además se incluyen en el actual Gobierno siete ministros sin cartera.

Algunas veces el Gobierno recurre a los servicios de especialistas independientes. Pero por regla general, los ministros representan al partido o a los partidos políticos que estén en el poder. En la mayoría de los casos son parlamentarios y se mantienen en sus cargos de diputados al mismo tiempo que prestan servicios en el Gobierno. En ese caso, un suplente asume sus funciones parlamentarias, y tal situación se prolonga mientras permanezca el diputado en su cargo ministerial. En otras palabras, todo ministro tiene que renunciar a su derecho al voto en el Parlamento, si bien conserva en todo momento el de dirigirse a ese organismo.

Según la Constitución, el poder formal de tomar decisiones gubernamentales reside en el Gobierno y ya no es atribución del Rey. Si el Gobierno dimite, el presidente del Parlamento tiene que conferenciar con los dirigentes de los partidos representados en él y con los vicepresidentes del Parlamento antes de poder proponer un nuevo primer ministro. Luego el Parlamento vota sobre la propuesta, que es aprobada a menos que la mayoría absoluta vote en contra de ella. Entonces el primer ministro, una vez nombrado por el presidente del Parlamento, puede proceder a nombrar a los ministros restantes. Si el primer ministro lo solicita, el presidente del Parlamento puede dispensario de sus funciones. Lo mismo sucede si el Parlamento declara que el primer ministro no goza de su confianza, mientras que otros miembros del Gobierno pueden ser destituidos, ya sea por el Parlamento o por el primer ministro.

CONSTITICION

a Constitución sueca se compone de cuatro documentos: la Ley sobre la Forma de Gobierno (Regeringsformen), promulgada en 1974, la Ley de Sucesión (Successionsordningen) que data de 1810, la Ley de Libertad de Prensa (Tryckfrihets-förordningen) de 1949 y la Ley de Libertad de Expresión (Yttrandefrihetsgrundlagen), en vigor desde 1992. Además hay una Ley del Parlamento (Riksdagsordningen) de 1974, que ocupa un lugar intermedio entre el derecho constitucional y el estatutario.

El documento constitucional más importante es la Ley sobre la Forma de Gobierno. Entró en vigor en 1975, sustituyendo a su antecesora, que databa de 1809. La nueva Ley fundamental no implicó ningún cambio radical. La reforma consistió esencialmente en consignar prácticas corrientes en la Constitución escrita. Así, la nueva Ley fundamental está firmemente asentada sobre los principios de soberanía del pueblo, democracia representativa y parlamentarismo. El Parlamento, elegido por sufragio universal, ocupa la posición preeminente entre los organismos de gobierno y es la base del ejercicio democrático del poder por el Gabinete.

La reforma constitucional no se limitó a promulgar la nueva Ley sobre la Forma de Gobierno. En 1976 y 1979 el Parlamento aprobó leyes en virtud de las que se enmendaba la Constitución. Las dos leyes aludidas perseguían la finalidad de reforzar la protección constitucional de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

La Ley de Libertad de Prensa da una protección especial a la libertad de expresión en medios impresos. La nueva Ley de Libertad de Expresión, integrada en la Constitución, protege esa libertad en la radio, la televisión, el cine, el vídeo, las grabaciones de sonido, y similares, y se basa en los mismos principios que la Ley de Libertad de Prensa, también constitucional. Ello implica, entre otras cosas, que los principios sobre prohibición de la censura y libertad de establecimiento rigen en todo el campo de los medios de comunicación modernos. Solamente por lo que respecta al uso del espectro de frecuencias de radio, no puede regir la libertad de establecimiento en el sentido jurídico de la libertad de prensa. Además, se puede hacer un control previo de películas y vídeos que vayan a ser utilizados en público.

El Rey

El Rey de Suecia –Carlos XVI Gustav no ejerce ningún poder político ni toma parte en la política. Conforme a la Constitución, el Rey, que representa a la nación, es el Jefe del Estado.

Como tal se limita a cumplir funciones protocolarias actuando como representante oficial de Suecia. Una de esas tareas consiste en abrir anualmente, en el mes de octubre, las sesiones del Parlamento. El Rey ni siquiera toma parte formalmente en las deliberaciones del Gabinete ni de ningún otro organismo político. Tampoco tiene que firmar ninguna resolución gubernamental, y su antigua función de elegir un nuevo primer ministro ha sido transferida al presidente del Parlamento.

En 1979 la Ley de Sucesión fue enmendada a fin de dar a hombres y mujeres igual derecho al trono. A partir de 1980, tal derecho recae en el primogénito de los reyes, sea cual fuese su sexo.

Su vida
 
Carl que XVI Gustaf Folke Hubertus, Rey de Suecia, estuvo el 30 de abril de 1946 en el Palacio de Haga. Sus padres, el entonces el heredero al trono Gustaf Adolf y Princesa Sibylla de Sachsen-Coburg-Gotha, ya tenía cuatro hijas: las Princesas Margaretha, Birgitta, Désirée y Christina.
Él era el niño más joven y sólo hijo del Príncipe Hereditario Gustaf Adolf  y Princesa Sibylla.
Carl el Gustaf se hizo Príncipe de la Corona Sueca cuando su abuelo, Rey Gustaf VI Adolf, accedio al trono  en 1950. Siguiendo la muerte de su abuelo, Carl Gustaf accedió a al trono el 15 de septiembre de 1973, a la edad de 27. Él escogió el lema: “Para Suecia siguiendo las veces.” Por esta declaración el Rey enfatizó su deseo de encontrarse con las demandas en un monarca moderno.
Los deberes del Rey, bajo la Constitución de 1975, son principalmente de representante y naturaleza ceremonial. Como Cabeza de Estado, él recibe los enviados extranjeros y otras cabezas de estado, y hace visitas estatales en el extranjero. Él recibe las Cartas de Creencia de embajadores extranjeros y abre el Riksdag (Parlamento) todos los años. El Rey también preside a las reuniones ministeriales especiales cuando hay un cambio de Gobierno y al informatory las reuniones ministeriales. Él es presidente del los Asuntos Extranjeros de Riksdag el Concilio Asesor. Aunque él sostiene la línea militar más alta, las fuerzas armadas están bajo el orden de la planta del pie del Gobierno.
Desde entonces sus días de niñez como un miembro activo de Exploran, el Rey ha estado interesado en la naturaleza y la vida al aire libre. Él muy temprano tomó una posición fuerte y clara en favor de proteger el ambiente, y es presidente de la organización sueca para el Fondo Mundial para Naturaleza.
Su Majestad es patrócina las Academias suecas Reales y varias organizaciones y sociedades. Él se ha otorgado grados doctorales honorarios en la Universidad sueca de Ciencias Agrícolas, el Stockholm Institute of Thecnology y Academia de Åbo en Finlandia.

Desde 1971 Suecia tiene un Parlamento (Riks-dag) unicameral. Por una enmienda constitucional de 1968-69 se abolló el sistema bicameral que había estado vigente desde 1866. Todo el Parlamento se constituye por elecciones directas, en las cuales tienen derecho a participar todos los suecos mayores de 18 años que residan en Suecia o hayan sido residentes en el país.

El Parlamento se compone de 349 diputados elegidos por un período de tres años. La elegibilidad al Parlamento está sujeta a las condiciones de ser ciudadano sueco y haber alcanzado la edad de voto. Todas las elecciones se rigen por el principio de representación proporcional. El sistema de elecciones parlamentarlas persigue la finalidad de asegurar la repartición de los años entre los partidos conforme a los votos que recojan a escala nacional. No obstante, la equidad proporcional no se ha de conseguir primordialnente en cada distrito electoral, sino a nivel nacional, considerando el país como un solo distrito electoral. De ahí que, además de los 310 años fijos correspondientes a esos distritos, existen otros 39 que son repartidos “libremente” de manera que queden representados todos los partidos según su proporción electoral nacional. También esos escaños “libres” son ocupados por candidatos de las listas electorales normales de los partidos. Hay una excepción a la regla de proporcionalidad nacional : por medio de una cuota mínima establecida se impide que partidos exiguos ganen representación en el Parlamento. Todo partido tiene que recoger, como mínimo, el 4% de los votos del país para lograr esa representación. Sin embargo, basta que en un distrito electoral cualquiera lleguen sus votantes al 12% para que obtenga un escaño, prescindiendo de que lleguen al 4% en todo el país o no.

Apenas transcurridas dos semanas de los comicios, el nuevo Parlamento inicia sus primeras sesiones y su primer período de actividades. A fin de ejercer la función de control, tan importante para una corporación representativa, el Parlamento puede, con una mayoría absoluta, emitir voto de censura con la consiguiente dimisión, ya sea de ministros individuales o de todo el Gobierno. Sin embargo, el voto de censura no tiene efecto si el Gobierno convoca a elecciones extraordinarias dentro del plazo de una semana.

El Parlamento unicameral tiene una presidencia que consta del presidente (talman) y tres vicepresidentes. Cada vez que se elige un nuevo Parlamento, éste nombra, como mínimo, quince Comisiones parlamentarlas permanentes (utskott) de las cuales una es de cuestiones relativas a la Constitución, otra de asuntos presupuestarlos y por ministerios. Durante el período de sesiones hay posibilidad de constituir otras Comisiones adicionales. En ellas, como en las permanentes, los partidos están representados en proporción a su electorado. Las Comisiones pueden permitirles a miembros del Gobierno la asistencia a sus reuniones, con el fin de que les suministren información. A los funcionarios de ministerios con frecuencia se les solicita su presencia para que den explicaciones a determinados problemas y otras informaciones importantes.

La presidencia del Parlamento, lo mismo que las de las diversas Comisiones, se distribuyen generalmente entre los partidos por acuerdo mutuo.

En el curso de los quince días siguientes a la presentación del proyecto de Presupuestos del Estado por el Gobierno, los diputados tienen derecho a presentar mociones (metíon) relativas a cualquier materia. Después de presentado cualquier proyecto de ley (proposition), por el Gobierno, los diputados parlamentarios tienen quince días para presentar mociones de enmienda. Todos los proyectos gubernamentales y mociones son remitidos a las respectivas Comisiones que los discuten minuciosamente y, con frecuencia, solicitan comentarios por escrito sobre las reacciones. A veces celebran audiencias sobre proyectos del Gobierno.

Todos los asuntos tratados en las Comisiones se exponen en sesiones plenarias del Parlamento. No hay posibilidad de hacer fracasar un proyecto mediante su simple discusión prolongada en el seno de la Comisión correspondiente. Los informes de éstas incluyen generalmente un detallado recuento histórico y otros hechos de importancia para el caso.

De los miembros del Gobierno se espera que defiendan sus proyectos en las sesiones plenarias. Normalmente, los ministros no participan en debates sobre mociones de los diputados. Cuando esas mociones no están relacionadas con un proyecto de ley del Gobierno, dan lugar por lo general a una solicitud a éste para que investigue la cuestión planteada, o de que en una sesión futura presente una propuesta de determinado carácter.

Si bien es cieno que los diputados tienen prácticamente derecho ilimitado a la palabra, es también imposible obstaculizar la decisión sobre el tema debatido. Como las normas de procedimiento son muy claras y detalladas, los debates sobre las mismas se dan muy raras veces.

El Parlamento celebra sesiones durante ocho meses al año, aproximadamente; de junio a septiembre las suspende. Las Comisiones se reúnen por lo general los martes y jueves, mientras que las sesiones plenarias tienen lugar los miércoles. Los diputados tienen suplentes oficiales, que asumen las funciones de cualquier parlamentario que en ese momento desempeñe el cargo de ministro o presidente del Parlamento o que tenga que ausentarse un mes o más. El hecho de tener un suplente le impide al presidente del Parlamento (entre otras cosas) votar en el Parlamento. Como coordinador de los trabajos del mismo, se supone que actúe de modo subpartidista.

Disolución del Parlamento

Cada tres años, el tercer domingo de septiembre, se celebran las elecciones generales. El Gobierno tiene facultad de convocar a comicios extraordinarios entre dos elecciones ordinarias. El mandato de elecciones extraordinarias se limita al tiempo que queda de los tres años de legislatura.

En el Parlamento no se consideran separadamente las votaciones de confianza, y no pueden ser propuestas por él más que mediante una moción de censura contra el primer ministro o contra alguno de los demás ministros. Si lo desea, el Gobierno puede, no obstante, hacer de un proyecto de ley económica o de un asunto legislativo una “cuestión de confianza”, pero debe hacerlo antes de la votación.

Plebiscitos

La Constitución permite la celebración de plebiscitos en dos casos diferentes. El Parlamento puede promulgar una ley por la cual establece que se ha de convocar a un referéndum consultivo. Hasta la fecha sólo han tenido lugar cuatro referendos consultivos. El último de ellos se realizó en 1980 sobre el empleo de la energía nuclear.

En 1979 se modificó la Constitución a fin de que sus enmiendas pudieran someterse a plebiscito decisivo. Un tercio de los diputados al Parlamento basta para disponer un referéndum de esta índole, que tiene lugar al mismo tiempo que las elecciones generales. Hasta ahora no se ha celebrado ningún referéndum de este tipo.

Partidos políticos

Los siete partidos representados actualmente en el Parlamento son: el Partido Moderado (Moderata samlingspartiet, M), el Partido Liberal (Folkpartiet Liberalerna, FP), el Partido del Centro ( Cen-terpartiet, C), el Partido Demócrata Cristiano ( Kristdemokratiska samhällspartiet, KDS ), Nueva Democracia (Ny Demokrati, NYD), el Partido Socialdemócrata (Socialdemokratiska arbeta-repaniet, S) y el Partido de Izquierda (Vänster-partiet, V).

Los partidos están bien organizados, tanto en el seno del Parlamento como fuera de él.

Los socialdemócratas están estrechamente aliados con el movimiento sindical obrero, la Unión General de Trabajadores de Suecia (LO), que está representada en el Parlamento por bastantes diputados de ese partido.

Desde 1966 reciben subvenciones estatales todos los partidos que cuenten con una base electoral suficiente, medida en los comicios. Esas subvenciones son de dos categorías: de partidos y de secretarías. Tiene derecho a “subvenciones de partido” todo aquel que haya logrado al menos un escaño en el Parlamento o el 2,6% de los votos en todo el país en cualquiera de las dos últimas elecciones. Para obtener “subvenciones de secretaría” un partido tiene que haber conquistado un escaño o recogido el 4% de los votos totales en las elecciones inmediatamente anteriores a las últimas. La magnitud de esas subvenciones está determinada por la importancia del partido que las recibe, y las “subvenciones de secretaría”, adjudicadas a partidos de oposición, son mayores que las de los representados en el Gobierno. Todos los partidos presentes en el Parlamento reciben “subvenciones de partido” que, en el año fiscal 1991-92, ascienden a 132.2 millones de coronas en total. No están sujetas a ninguna condición, ni su beneficiario tiene que rendir cuenta al Estado de su uso.

Los socialdemócratas se mantuvieron ininterrumpidamente en el poder de 1932 a 1976, salvo un interregno de 100 días en 1936. De 1933 a 1936 llegaron a un acuerdo de cooperación con el Partido del Centro (Agrario). En dos períodos, 1936-1939 y 1951-1957, ocupó el poder una coalición socialdemócrata-centrista. Durante la Segunda Guerra Mundial, 1939-1945, todos los partidos formaron una coalición, excepto el Partido Comunista. De 1945 a 1951, y de 1957 a 1976, el Partido Socialdemócrata ejerció el poder solo.

En los comicios celebrados en 1976, los partidos no socialistas obtuvieron juntos la mayoría en el Parlamento. Así, el Partido Socialdemócrata abandonó el Gobierno, sucediéndole una coalición formada por el Partido del Centro, el Partido Moderado (conservador) y el Partido Liberal. El dirigente del Partido del Centro accedió al cargo de primer ministro. Tras dos años en su cargo, a ese Gobierno tripartito le sucedió uno de minoría, formado exclusivamente por el Partido Liberal.

En 1979, los comicios favorecieron a los partidos no socialistas por el margen más estrecho posible (175 de los 349 escaños). Se constituyó entonces un nuevo Gobierno tripartito de coalición, abandonado por el Partido Moderado en la primavera de 1981.

En las elecciones del otoño de 1982, los partidos no socialistas perdieron la mayoría parlamentaria, siendo sustituido el Gobierno de coalición por otro de minoría socialdemócrata (166 de los 349 años). Después de las elecciones de 1985, los socialdemócratas permanecieron el el poder, habiendo conseguido esta vez 159 de los 349 escaños. En las elecciones de 1988 obtuvieron 156 escaños y siguieron formando Gobierno.

En las elecciones de 1991, los socialdemócratas consiguieron solamente 138 escaños, y el Gobierno dimitió, formándose entonces otro de coalición cuatripartita de centroderecha con moderados, liberales, centristas y demócratas cristianos.

La libertad de prensa no tiene limitación en Suecia por lo que se refiere a la política. Casi la mitad de la prensa (por la tirada total) apoya al Partido Liberal o refleja ideológicamente ante todo valores liberales, mientras que poco menos del 25% de los periódicos son portavoces de los moderados, y el resto propugna la posición socialdemócrata.

 

Administración local

Hasta 1971 Suecia estuvo dividida en 850 municipios (kommun), con sus asambleas elegidas, pero posteriormente se fue reduciendo su número hasta llegar a 286 en la actualidad. Las atribuciones y deberes de los municipios se resumen en satisfacer toda una gama de necesidades y proveer ciertos servicios: vivienda y servicios pertenecientes a ella, tales como calles, alcantarillado y suministro de agua, enseñanza primaria y secundaria, previsión social, protección de la infancia, etc.

Los municipios pueden recaudar impuestos directos y percibir además el producto de una modesta contribución sobre bienes raíces. Cobran también por diversos servicios, y así tienen posibilidad de proporcionar servicios públicos a discreción propia en gran escala, cosa que en otros países ocurre sólo en medida muy limitada. Al mismo tiempo están obligados por leyes y reglamentos a garantizar un número mínimo de ellos, por los cuales reciben subvenciones considerables del Estado.

Desde las elecciones de 1976, los inmigrantes que hayan residido en Suecia un mínimo de tres años, han tenido derecho de voto y de elegibilidad en las elecciones locales, esto es a los Ayuntamientos (kommunfullmäktige), y las diputaciones provinciales (landsting).

Entre el nivel administrativo central y el municipal hay uno más, el de gobierno provincial, compuesto de 24 provincias (län). El Gobierno central está representado en cada una de esas provincias por un gobernador civil (landshövding) y por el gobierno civil (länsstyrelse). Los gobernadores civiles son nombrados por el Gabinete por un período de seis años, y aunque con frecuencia son elegidos de entre los políticos, generalmente abandonan la arena política durante el ejercicio de ese cargo.

Los asuntos más importantes del gobierno civil son tramitados por una junta presidida por el gobernador. Sus miembros son designados por la diputación provincial.